Un email checker no tiene por qué devolver un único veredicto, y este no lo hace. Devuelve la entregabilidad junto con las señales que la matizan, porque una dirección puede aceptar correo perfectamente y aun así no convenir conservarla. Esa es la diferencia entre este email checker y una herramienta básica de válido o inválido.
La parte de entregabilidad procede de una conversación SMTP en vivo con el servidor receptor. La de riesgo se basa en señales de proveedores disposable, cuentas de rol, catch-all y webmail gratuito. Al ejecutar ambas en una sola pasada, un email checker de riesgos evita que tengas que conciliar dos herramientas que discrepan.
Cada flag se presenta por separado, sin combinarlo en una única puntuación. Un email checker de riesgos que clasifica los catch-all como entregables optimiza su propia cifra de precisión; este email checker de entregabilidad y riesgos muestra la incertidumbre y deja que tu política decida.